viernes, 29 de junio de 2012

El síntoma de Jordi Alba... por MARTÍ PERARNAU



El regreso de Jordi Alba es el reconocimiento de un error: el de su salida. Pero cebarse en dicho error sería otra equivocación y mucho mayor. El mundo, y el del fútbol de manera abundante, es acierto y error. Aprendemos a caminar a base de caernos. Son innumerables, por tanto, los desaciertos a la hora de elegir a los futuros campeones. En ocasiones, por desprenderse de ellos demasiado pronto, cuando aparentan flaqueza o debilidad, sea física, técnica o táctica. En otras, dejándoles ir demasiado tarde, cuando ya era evidente que el jugador no podía superar cierto umbral de rendimiento, pero se le mantiene en un último esfuerzo voluntarioso. Pretender no errar nunca no forma parte del catálogo de la realidad de un club, y tampoco del Barça, por más éxitos que contabilice con sus canteranos. Nadie puede asegurar que los chavales que fueron despedidos el pasado verano en edad temprana, o hace apenas unos días, no serán los `patitos feos¿ del mañana y descollarán en otras entidades como ocurrió con Piqué o Alba. Tampoco es posible estar seguro de los que se quedan y continúan, pues un futbolista joven es como un jarrón de porcelana: frágil y etéreo. Puede triunfar, puede despeñarse.

Lo importante, tras intentar acertar siempre, es corregir un error. La marcha de Jordi Alba lo fue y ahora se corrige el tiro. Bien hecho. Su fichaje deja un mensaje y una consecuencia. El mensaje es que Tito Vilanova mantiene la línea estratégica de Pep Guardiola. No ha optado por ese lateral que sumara centímetros al equipo o músculo o contundencia. Ha preferido optar por otro hijo de La Masia, aunque fuese hijo pródigo, lo que realza y profundiza en el camino emprendido hace años: búsqueda de la excelencia técnica por encima de la rotundidad corporal, una seña de identidad en el modo en que se despliega el Barça sobre el césped. Haber elegido otro perfil muy distinto habría supuesto cierta disonancia. Alba suena a coherencia por parte de Tito y Zubizarreta.

Deja también una consecuencia: la sintonía demostrada por el lateral durante la Eurocopa con Iniesta y Pedro equivale a un sello de certificación notarial. Será uno más entre iguales, gente que aprendió idéntico idioma futbolístico y se entiende a ciegas, sin necesidad de palparse para comprenderse. La banda izquierda ha sido el costado donde la selección española ha construido el juego que le ha llevado, agónicamente, eso sí, a otra final grande. Más que por sus brillantes acciones individuales, que han sido certeras y eficaces; y más que por su fenomenal resistencia física, a Jordi Alba se le ha destacado por la capacidad de asociarse con Iniesta y Pedro (y con Xabi Alonso también) como si hubieran jugado juntos toda la vida. Buen síntoma.

TOMÁS RONCERO y los Premios Nobel... por PACO VIVAS

“Primero el hombre aprende en la vida a andar y a hablar. Más tarde, a sentarse tranquilo y mantener la boca cerrada.” (Severo Ochoa)


Este señor, ha sido uno de los 7 premios Nobel que España ha dado a la humanidad, por supuesto que Roncero no sabrá ni quién es, así que si lee esto ya lo sabe, las dos cosas, que fue Premio Nobel y que con esta frase debería aprender un poquito.

He visto en Youtube, (perdón no debería haberlo hecho), el espectáculo más deplorable que se puede ver hoy en día. Estamos hablando sólo de deporte, si tuviéramos que utilizar la situación del país para explicar este espectáculo, sería muy fácil, no, solamente estamos en la esfera deportiva de la cuestión.

He hecho alusión a Don Severo Ochoa, porque este juntaletras ha dicho que España no es un país de Premios Nobel, que es un país de raza, furia y no sé cuantas cosas más, dice que esta es la España que a él le gusta la de los cojones, la rabia y que nos olvidemos del tiqui taca que tanto se ha hablado en los últimos años.

Pero hay que ser gilipollas para renegar de lo único que nos ha dado una Eurocopa y un Mundial.

Toda esta emoción ha venido porque Ramos metió un gol a lo Panenka, que es muy chulo, no digo que no, pero que si lo falla es para estar dándole hostias hasta Madrid.

Porque Ramos, un pobrecito de clase baja española, ha tenido los cojones de superar el “trauma” del Bayern con esta decisión que por sí sola (dicho por Roncero), se merece el Balón de Oro, ya hemos cambiado de ganador, porque hasta esa noche la cosa estaba clara para quien era.

A partir de ahí, el hombre se ha emocionado, y entre una cosa entre llanto y berreo, ha seguido soltando perlitas sin parangón.

Todo el mundo sabe que él es un español de primera, que defiende todo lo español y que está dolido porque hay gente que le dice, gente de mal corazón, de corazón negro, es su frase exacta, que quiere más a Ronaldo que a España. Y se queda tan pancho. Bueno, no, se harta de lloriquear o algo parecido.

Podría sacar aquí infinidad de ejemplos, mejor dicho de opiniones suyas, en los que en honor  a la verdad parece que es así, que a él lo que le gusta, de lo que está enamorado es de todo lo que tenga una camiseta blanca encima. Lo de que sean españoles  o no, le suda la pera.

Parto de la base que hablo de este señor, porque tiene la suerte de que todas sus gilipolleces se escuchan en todos los lugares de España y no me da la gana de que esa ventaja que tiene se quede sin premio. A mí, me van a leer también unos cuantos y esto es lo que digo.

Señor Roncero, usted es un tío listo, no inteligente que es cosa distinta, usted sabe que le siguen millones que son como usted, pero no nos engañe con lo de la españolidad, usted es antibarcelonista y de camino anticatalán, nada más. 

A usted no le jode que en Cataluña haya gente que no le gusta España, a usted lo que le jode es que los únicos que han dejado por los suelos la hegemonía futbolística del equipo merengue han sido ellos, porque si no, no se entiende que no se meta usted con el Atlhetic o con la Real Sociedad, o con el Depor o con el Celta, equipos de comunidades autónomas que también sabemos de qué lado están.

Usted no se mete con Alonso por ser vasco, ya que será un vasco muy español, usted defiende a Pepe rasgándose las vestiduras porque le echaron 10 partidos por casi matar a un jugador español, cuando lo tenían que haber echado a perpetuidad, pero defiende las canalladas del number one y se hincha de insultos a Pep Guardiola (español, por ahora) porque dice que él es de un país de ahí arriba.

Usted se corre cuando Cristiano (portugués) dice que le han robado habiéndole birlado dos penaltis al Villarreal, y se lo comen los demonios porque Xavi (español por ahora) dice que los del Madrid no saben perder. Cosa por otro lado, demostrada sobre todo desde que llegó el innombrable.

No quiero perder más tiempo con un personaje como usted que está comiendo todos los días por listillo, solo aclararle que me dirijo a usted en estos términos por cumplir las mínimas reglas de la educación y de que por suerte, no le conozco personalmente.

Quítese la camiseta, hable de futbol, o de baloncesto cuando gana el Madrid o de futbol sala cuando quiere que pierda el Barça, pero no siga ensuciando la profesión de periodista (imagino que lo es), con estos actos teatreros y que engañan solo a los suyos, pero que insultan a la inteligencia de los demás.

Y por favor, no veáis nunca el video que yo he visto, es perjudicial para la salud.

PACO VIVAS

Nota de PA: El video es este, el que tenga estómago... 




Eurocopa 2012: Las notas de las semifinales... por BORJA PARDO



Ponemos puntuación a diez nombres propios de unas semifinales intensas  que han otorgado billete para la final de la EURO 2012 a españoles e italianos, “amigos” y “enemigos íntimos” que se volverán a ver las caras en la final de este domingo en el Estadio Olímpico de Kiev. La Roja hizo valer, no sin suspense, su condición de favorita ante Portugal y sigue sin perder unas semifinales de un gran torneo, y sin encajar un gol en partido de KO (Euro/Mundial) desde el gol de Zidane en una trágica noche de 2006 en Hannover. Los italianos por su parte, siguen siendo el mayor verdugo de Alemania. En 8 partidos oficiales (EURO/MUNDIAL) disputados entre las dos potencias continentales, el balance es de cuatro victorias para la Nazionale y cuatro empates. Alemania cae, Italia ríe, de hecho ya ríe hasta Balotelli. Partidazo de postín este domingo. Italia busca su segunda EURO, España la tercera y de pase alcanzar a Alemania como reina del continente, y por ende ser coronada como la mejor selección de la Historia del Fútbol al lograr tres grandes títulos de forma consecutiva.

10. SERGIO RAMOS

Su desempeño en el agónico partido ante Portugal siguió la excepcional línea trazada por el central andaluz durante todo el campeonato. Seguro, atento, rápido e inteligente, firmó un partidazo monumental que tuvo además su broche final con una genialidad mezclada con un punto importante de locura y enajenación. No tiene la clase de genios como Panenka, Totti, Zidane o Pirlo, pero tiene descaro y se desquitó de su “epic fail” desde los 11 metros en las semifinales ante el Bayern con un golpeo excelso que le hacen valedor con todo merecimiento de estos 10 puntos. Fue el MVP de la semifinal. 

9. MARIO BALOTELLI

Genio y figura. Una fuerza de la naturaleza de carácter complejo y con un punto de vanidad y locura que le hacen potencialmente peligroso. Peligroso para sí  mismo, para su equipo y especialmente para los rivales. Sus dos goles, el segundo de ellos de bellísima factura, fulminaron a la Mannschaft y lo reivindican como el delantero joven de mayor proyección del continente. Se le pide que dome su carácter temperamental, pero seguramente de hacerlo, no sería el talento volcánico que es.

8. JORDI ALBA

Si España está en la final es seguramente por el campeonato descomunal que está firmando el lateral zurdo de L’Hospitalet de Llobregat. Es una de las mayores sensaciones del torneo y parece evidente que estará en el XI ideal del Campeonato. Su actuación ante Portugal fue portentosa y oxigenó al equipo español con recorrido, calidad y pundonor. El Barça no ha sido inmune a sus encantos y ha pagado 14 millones al Valencia para hacerse con sus servicios.

7. GIGI BUFFON

Fantástica EURO la que está firmando un portero de leyenda que supera los registros de Dino Zoff.  Su actuación ante Inglaterra en los cuartos de final ya fue memorable, en el choque de semifinales anuló las envestidas germánicas sacando balones imposibles y dando una sensación de tranquilidad y serenidad que fueron claves para dotar de confianza a una buena defensa como es la italiana. Su duelo contra Casillas en la final será épico. Hablamos de los dos mejores porteros del siglo XXI.

6. BUSQUETS & PEDRO & IKER CASILLAS

Jordi Alba y Sergio Ramos fueron seguramente los más destacados de España en las semifinales ante Portugal, pero no podemos pasar por alto el espectacular partido que firmó Sergio Busquets, abnegado y con buena lectura de pase, un Iker Casillas, que si bien es cierto que no tuvo excesivo trabajo, apareció en el momento oportuno para detener un penalti clave a Joao Moutinho, y un Pedro Rodríguez que revolucionó el choque en la prórroga con su chispa y su voracidad eléctrica. 

5. PORTUGAL

Portugal se va para casa con la cabeza bien alta tras caer ante la Campeona del Mundo en un partido que planteó de forma inteligente, minimizando las virtudes del rival y tratando de potenciar las suyas. Portugal anuló a España durante 90 minutos, sufrió durante la prórroga ante una España reactivada y sucumbió finalmente en la tanda de penaltis porque un balón toco el larguero y salió escupido, y el otro tocó el palo y se metió dentro. Matices y detalles que deciden trayectorias. Paulo Bento sale reforzado de esta EURO.

4. XAVI

La Eurocopa de Xavi está siendo ciertamente floja. El bajón físico es evidente y está lejos de su mejor nivel. Se le nota sin chispa y las transiciones rápidas y la clarividencia de hace una temporada se han tornado en lentitud. El sistema no le favorece pero hay que exigirle mucho más. La final ante su alter ego azzurro (Andrea Pirlo), puede ser el momento ideal para reivindicarse, si es que a estas alturas alguien considera que debe hacerlo.

3. ALEMANIA

Alemania acudía a esta EURO como favorita junto a España. El llamado grupo de la muerte demostró no ser tal cuando los rivales demostraron claras carencias. En cuartos de final tuvo la suerte de cruzarse con una Grecia minimizada por la baja de Karagounis, y al fin, en el primer cruce de entidad, sucumbió ante una Italia –su bestia negra-. Ante el primer obstáculo en esta EURO el equipo de Löw no supo rendir y acusó la presión. Justa eliminación. 

2. SCHWEINSTEIGER

Decepcionante EURO del buen centrocampista alemán del Bayern Munich. Su campeonato ha sido discretísimo, y en el partido de semifinales volvió a naufragar nuevamente. Khedira y Kroos acabaron haciendo el trabajo que le correspondía a él. Es un misterio saber que le pasa a uno de los mayores centrocampistas creativos del planeta, pero lo cierto es que el nivel ofrecido dista mucho de lo que se espera de alguien con su talento.

1. HUMMELS & BADSTUBER & LAHM

Sus errores puntuales propiciaron los dos goles de Mario Balotelli y por ende acabaron sentenciando a su selección. En el primer gol, el genial Cassano baila a un Hummels “blandito”, pone un centro medido a Balotelli que remata ante la falta de atención de un Badstuber que se durmió. En el segundo gol, Lahm, no tira bien el fuera de juego y llega medio segundo tarde a tapar un disparo que fue gol. Como en Viena en 2008.

0. FABIO COENTRAO

Feo gesto que tuvo el lateral portugués al echar la mano a sus genitales y dedicar un sucio saludo al banquillo español, con especial atención para Pepe Reina. Fue un calentón fruto de la intensidad del choque, pero no deja de ser una acción reprobable.

Del Bosque se quitó la razón a sí mismo... por RAFAEL LEON



En primer lugar, es necesario comenzar con una siempre aborrecible pero, en este caso, imprescindible aclaración inicial. Ya no corresponde analizar el mayor o menor atractivo del juego que practica el combinado español, ni sus diferencias ni similitudes con la versión de Luis Aragonés. Por el contrario, sí es el momento de considerar las causas por las que, excepto a Irlanda, no se ha superado con claridad a ningún rival (tampoco a Francia, pues hasta los últimos minutos solo se había generado una oportunidad clara, la del gol). Dicha falta de claridad provoca que el hilo que separa la victoria de la derrota sea extremadamente fino, llegando a ser prácticamente inapreciable cuando se alcanza una tanda de penaltis como anteayer. Obviamente, en un contexto futbolístico como el actual, en el que las diferencias son mínimas, los detalles casi siempre son decisivos. Pero, al margen del magnífico desempeño de la experimentadísima escuadra española en estos pequeños detalles, hay razones para pensar que sí se puede ganar sin necesidad de que sean éstos los que decanten la balanza.

Esta afirmación se basa, más allá del seguramente superior potencial de los jugadores de la Selección y de su mayor compenetración, en cómo, tras mover Vicente del Bosque el banquillo, España se mostró superior a Portugal e Italia, cosa que no había sucedido con el planteamiento inicial. Está de más de decir que, en la final, cabe esperar un planteamiento similar por parte de Prandelli, más allá del esquema que utilice (3-5-2 ó 4-4-2 a grandes rasgos), pues la idea continúa siendo la misma con ambos.

No reviste ninguna duda que el acierto de un entrenador en los cambios se puede interpretar de dos formas distintas: que, gracias a su buena lectura del partido, ha tenido una buena actuación, o bien que esta ha sido causada por errar el planteamiento inicial. Reconociendo que el técnico salmantino posee una lectura privilegiada del partido, personalmente me inclino más por la segunda opción. Para justificar tan osada afirmación, analicemos sumariamente los problemas que, mediante sustituciones, se han resuelto en estos dos encuentros:

- Italia. La sorpresa del “9 falso” (Cesc), junto con los otros diez jugadores que se confirmarían a la postre como intocables de inicio para el seleccionador. En este partido, la Selección fue ligeramente inferior a la azzurra durante la primera hora de partido. Dispuso de menos oportunidades, no controló el centro del campo… Mas con la entrada de Navas y Torres esta situación se invirtió por completo. Pero no fue porque entrara un 9, ni porque ninguno de los dos tuviera una actuación brillante, sino por una razón muy sencilla: cuando un equipo no dispone de jugadores profundos capaces de hacer daño con espacios, la mejor defensa posible consiste en adelantar muchísimo la línea. Dado que los zagueros italianos son más rápidos que los centrocampistas que juegan de atacantes en la Selección, ningún balón al espacio puede causarles la menor inquietud (a no ser que aparezca Jordi “hormiga atómica” Alba, claro). Al mismo tiempo, esta maniobra táctica permite que la separación entre líneas sea escasa a una altura avanzada, lo que conlleva una mayor eficacia de la presión de los medios y, por ende, un mayor número de recuperaciones en posiciones en las que se puede atacar con solvencia.

Con jugadores profundos en el campo (o, más difícilmente, solo con uno) esta defensa adelantada pasa a ser arriesgada, lo que implica que, si se mantiene, aun provocando dificultades en la circulación del rival, un pase acertado (para lo que España dispone de más jugadores que ningún otro equipo en el mundo) puede convertirse en una situación de uno contra uno frente al portero. No es otro sino este riesgo el que, al ser asumido por algunos rivales, ha producido que Barcelona y Real Madrid hayan goleado en multitud de encuentros a pesar de haber sufrido enormemente en la circulación del balón. Si bien es cierto que la efectividad de los atacantes españoles no es la misma, no hay razón alguna para pensar que con Pedro y/o Navas y/o Torres en el campo se generarían menos ocasiones (como se comprobó en el tramo final del encuentro inaugural).

Por esta misma razón, lo más frecuente es que se opte por retrasar la línea trasera para minimizar riesgos. Si el centro del campo acompaña, nos encontraremos ante un equipo completamente replegado, lo que facilitará la posesión defensiva (auténtica clave de la imbatibilidad española) española por las dificultades que encontrarán para lanzar el contragolpe y por la escasa presión que podrán ejercer lejos de su propia área. Al mismo tiempo, ello hará sentirse más cómodos a los jugadores nacionales, que encuentran en la posesión del balón su razón de ser. Por el contrario, si la línea de medios no repliega también los espacios serán enormes, por lo que, de forma casi inevitable, las ocasiones se sucederán.

Asimismo, el nivel que un especialista en el pase muestra depende, más aún que del acierto en la ejecución, de la existencia de opciones verticales. Es este y no otro el motivo por el que Xavi Hernández es uno de los jugadores que está rindiendo a un nivel inferior, a pesar de ser el actual Balón de Bronce y haber firmado una gran temporada, excepción hecha de sus participaciones lesionado, situación que afortunadamente ha superado. Al margen de que Del Bosque le haya apartado de su posición ideal, su rendimiento mejora exponencialmente cuando cuenta con jugadores profundos por delante que le den opciones de pase y le liberen del acoso de los defensores. Por esta razón, aun jugando en una demarcación que no es la suya, firmó una brillante actuación en la Copa del Mundo (tenía por delante a Villa y a Torres, Pedro o Navas). Y, por la habitual ausencia de los mismos, su nivel en la presente Eurocopa no está siendo ni de lejos el idóneo. Sirva como ejemplo la buena actuación que firmó contra la selección transalpina una vez ingresaron en el terreno de juego Torres y Navas. Contrástese esto con la actuación de Pirlo, que no creo que sea físicamente superior a Xavi; único jugador capaz de discutir al de Terrassa ser el mejor “cerebro” de la última década.


- Portugal. La igualdad fue máxima durante la mayor parte de los 90 minutos, más allá de que los lusos prefirieran optar por disparos poco peligrosos desde posiciones en las que España prefiere buscar la combinación. Otra vez, los dos profundos cambiaron el partido, que si se decidió en la tanda de penaltis fue exclusivamente por la brevedad de la prórroga. En la misma, paradójicamente, el que se suponía equipo más mermado físicamente se impuso claramente en el juego a su rival, detalle que se analizará más adelante.

En cuanto a las causas, la mayoría de factores citados respecto al duelo frente a Italia serían extrapolables al encuentro de semifinales, si bien conviene realizar algunas precisiones. En primer lugar, Negredo no es un jugador veloz que vaya bien al espacio, con lo que el problema expuesto no se soluciona, confirmando que éste no tiene nada que ver con jugar con 9 o no. En segundo, en esta ocasión los dos profundos fueron los extremos, reiterando lo dicho y demostrando su imprescindibilidad (o, como mínimo, de uno de los dos) cuando se juegue sin un delantero centro veloz (Torres). En tercero, al mismo tiempo que la pareja Xabi-Busquets crece, el rendimiento de Hernández disminuye. Sí, se puede funcionar con doble pivote, pero el que hasta que fuera apartado de la base de la jugada era el mejor del equipo jamás podrá volver a serlo, ni acercarse a ello, con estos dos en el campo. Por ello, el problema no debe limitarse a dos hombres, sino a los tres, de los cuales el único que no ve alterado el papel en el que se siente más cómodo es Alonso.

Dicho todo esto, ¿no se podría pensar que Del Bosque acierta con su planteamiento, empleando a los jugadores profundos una vez que el rival ha sufrido un mayor desgaste? Está de más decir que esta postura sería totalmente legítima. Sin embargo, disiento de la misma por las siguientes razones:

1. En ninguno de estos partidos dicho acierto se ha traducido en el marcador, por lo que el empate se ha mantenido. Dado que España no dispone de un súper goleador, no basta con atacar de la mejor manera posible durante los últimos veinte o treinta minutos. Además, vista la capacidad ofensiva del conjunto de Prandelli, si se plantea un partido de 1-0 es muy poco probable que la selección transalpina sea la que se quede sin anotar.

2. El propio acierto en los cambios, y la lógica mejora que conllevan (la cual rara vez es achacable en exclusiva al momento del partido en este caso) muestra que se deben a la necesidad de correcciones en un equivocado planteamiento inicial. Probablemente, este sea uno de los mayores méritos que se puedan predicar de cualquier director técnico: visualizar y corregir sus propios errores. De este modo, España encontró su mejor nivel gracias a que Del Bosque se quitó la razón a sí mismo, optando por nuevos planteamientos que sacaron a la luz su desacierto en los primeros.

3. El desgaste que se predica no es tan elevado como se piensa. Es obvio que tanto lusos como italianos realizaron un esfuerzo importante, pero no se vieron obligados a correr con frecuencia hacia atrás ni a perseguir sombras sin éxito. Si bien ninguno de los dos consiguió un margen mayoritario de posesión, este fue superior al que habrían obtenido de haberse visto obligados a defender más atrás y fue menor el desgaste.


4. Como consecuencia de lo anterior, tampoco se puede utilizar la posesión como herramienta defensiva. Para poder hacerlo, acertadamente, Vicente alineó a Negredo para evitar que Pepe y Alves increparan a los medios españoles. No obstante, al poder defender estos tan arriba, dicha medida no surtió efecto, pues para su eficacia requería del acompañamiento de uno de los tres veloces atacantes españoles.

5. En ninguno de estos dos partidos se tuvo más oportunidades que el rival mientras duró el planteamiento inicial, situación que luego cambió en ambas ocasiones. Es razonable pensar que por buscar más la profundidad se pueda conceder más oportunidades, del mismo modo que lo es considerar que, con un planteamiento más ofensivo, el balance sería más favorable a la Selección.

6. Portugal era superior físicamente por distintas razones: haber dispuesto de dos días más de descanso, una menor acumulación de minutos de sus jugadores durante el curso y una mayor capacidad física de la mayoría de sus hombres. Habiendo hecho unos y otros un esfuerzo similar durante noventa minutos, no creo que simplemente la frescura de Pedro y Navas compense estos factores. Al contrario, creo que esa diferencia física debería haberse acentuado. Si esto no se ha reflejado es porque una mejor táctica acompañada de una indiscutible superioridad técnica es la mejor manera de compensar un peor estado físico. Asimismo, la superioridad mostrada respecto a la azzurra en los últimos minutos dan a entender que, independientemente de cuál sea la diferencia física entre ambos conjuntos, esta no ha de obligar a tomar más precauciones.

7. Porque la suerte en algún momento se acaba, normalmente muy pronto si no se busca lo suficiente. Tarde o temprano, aunque sea en un accidente, Casillas encajará un gol. Inevitablemente, alguna tanda de penaltis se perderá. Por mucho que las victorias en esta faceta no se deban a la fortuna, sí es en la que las fuerzas se encuentran más niveladas.

Por todos estos motivos, considero que las probabilidades de que España se alce por segunda vez consecutiva con el máximo torneo europeo de selecciones aumentarán exponencialmente si el once que presenta Vicente del Bosque se asemeja más a los que conformaron los jugadores que concluyeron los duelos contra Italia y Portugal que los que los comenzaron. Al margen de ello, no está de más recordar que, al contrario de lo que dan a entender la mayoría de técnicos con su filosofía, a lo largo de la historia el atrevimiento ha llevado a la victoria tantas o más veces que la cautela.

De este modo, ninguna frase definiría mejor la filosofía con la que España vería aumentar sus probabilidades de triunfo que aquella con la que Javier Ibarra, alias Kase-o, adoctrinara a miles de adolescentes: “El mayor riesgo es no arriesgar”.

Sorpresa, aunque menos... por RAFA BENITEZ


Italia se ganó un puesto en la final del domingo en Kiev tras vencer con contundencia a Alemania. Fue más superior de lo que indica ese 2-1 final maquillado con el penalti sobre la hora convertido por Özil. La lectura del encuentro y la aclimatación al mismo de los de Prandelli terminaron siendo definitivos ante una impotente escuadra germana a la que dio la impresión de que le costaba demasiado maniobrar a medida que se le iba poniendo más cuesta arriba la semifinal. Puede que la clasificación del bloque trasalpino haya roto más de una quiniela, pero quien viese el encuentro de inicio a fin igual no se vio tan sorprendido cuando el árbitro francés dio el duelo por concluido. Vamos a analizar lo que tuvimos la oportunidad de ver y, si queréis, entramos en debate. 



Los dos equipos abrieron el choque haciendo gala de los sistemas que han venido siendo más habituales en sus guiones desde que comenzó la EUROCOPA: el 1-4-3-1-2 para Italia y el 1-4-2-3-1 para Alemania. Eso sí, desde el primer momento se aprecia que el grupo de Low no mueve el balón con la velocidad necesaria que necesitaría para intentar siquiera sorprender a la defensa italiana. Mientras, los azules tienen muy bien compensado el equipo. El portero y la defensa se muestran notablemente contundentes y, además, acumulan mucha gente en el medio por donde tratan curiosamente de penetrar siempre los alemanes. Como añadido, tienen un buen manejo de balón por el centro y, cuando los germanos tratan de presionar a Andrea Pirlo, De Rossi se echa hacia atrás para recibir y ofrece una geométrica alternativa. Y si no encuentran a sus centrocampistas, juegan en largo hacia sus delanteros. Todo un plan perfectamente establecido y ejecutado con una precisión pasmosa. Para finalizar, Cassano se mueve con soltura entre líneas y sirve de valioso apoyo para los medios que se incorporan desde atrás, y Chiellini principalmente, les da amplitud en ataque y de ahí parte el pase para el primer gol. Chiellini se la da a Cassano que, mal defendido por Hummels, centra para que remate Balotelli que le cogió la espalda con una facilidad increíble a Badstuber.

Por si lo anterior fuese poco, los intercambios de posiciones entre Ozil y Kroos no sirven para sorprender a los zagueros italianos, que defienden con agresividad las zonas que les corresponden sin importarles que jugadores entren por ellas. Schweinsteiger es el encargado de organizar el juego por parte alemana, pero su equipo no tiene amplitud. Ozil se mete hacia dentro y deja espacio a Boateng, que sube, más que Lahm, pero no llega nunca a la línea de fondo, con lo que sus centros apenas tienen peligro. Mario Gómez participa muy poco, pero más porque no tienen el balón y porque no hay mucho espacio para desmarcarse. En resumen, una papeleta muy negra para los intereses de los de Low que empiezan a temer que la cosa pueda ir a peor. Y así fue.

El 2-0 llega en una jugada a balón parado y a la salida de un córner. Los italianos dejan a Balotelli y Cassano arriba, con tres jugadores alemanes, Lahm hace de libre y Podolski marca a Mario. Cuando recupera el cuero Montolivo, Podolski abandona la marca de Balotelli y éste le coge la espalda a Lahm que no tiene tiempo para recuperar siquiera la posición y alcanzar al italiano, que marca el segundo gol en una exhibición de capacidades. 

Al descanso se marchan los dos contendientes con una concluyente doble ventaja en el tanteador a favor de los de Prandelli. Pero eso no es lo más grave para los de Low. Su rival se ha adaptado mejor y ha sido justo vencedor de esta primera mitad mientras ellos han notado la ausencia del juego por bandas y casi nunca han estado cómodos sobre el campo.

Sin solución

A la vista de todo lo anterior y ya que el final de la novela no auguraba nada positivo para su equipo, Joachim Lowe busca una reacción tras el periodo de descanso e introduce dos cambios que pasamos a analizar. Por una parte, Reus por Podolski. Por otra, Klose por Mario Gómez. Reus se coloca a la derecha y ya desde el mismo inicio cambia sensiblemente la dinámica del ataque alemán. Encara mucho más a los defensores rivales e inicia permanentemente las ofensivas mucho más abierto, enfrentándose al contrario desde allí y creando problemas a la defensa italiana, que obligatoriamente se tiene que abrir más y con ello facilita involuntariamente las entradas por dentro de la potente segunda línea alemana.



Pero Prandelli se da cuenta de que necesita frescura y sustituye a Cassano por Diamanti y enseguida da entrada a Motta por Montolivo. Quiere tener sí o sí el esférico como una de las claves para salvaguardar su trabajada victoria parcial y sabe que tarde o temprano encontrará espacio a la espalda de la zaga alemana siempre y cuando pueda salir de la presión a la que les estaban sometiendo al inicio del segundo tiempo.

Y en vista de que el panorama no mejoraba como para variar el marcador claramente adverso para sus intereses, Alemania hace su último cambio. Entra Muller por Boateng, con lo que pasa Schweinstenger a desempeñar labores de lateral para intentar sacar centros desde la derecha. Pero el movimiento no da los frutos apetecidos porque el bloque se desordena. Reus, que había empezado por fuera y creando bastante peligro, pasa a jugar más por el medio, Kroos se coloca en la izquierda, con tendencia a ir hacia dentro y dejando espacio a Lahm que sube con más frecuencia en esta segunda parte.

Este ataque a la desesperada de los alemanes, permite a los italianos contraatacar y en más de una ocasión se presentan con mucho peligro delante de Neuer que, para acabar de transmitir más ansiedad a su equipo, hay fases en las que juega muy adelantado, incluso en el medio campo. La evolución no da resultado a Alemania y da la impresión de que está más cerca el 3-0 que el tanto del honor alemán. Es verdad que los italianos defienden con todo, pero salen bien a la contra y crean peligro permanentemente. 

Cuando parecía que no había nada que hacer, y de hecho no lo había, y que todo estaba terminado, se produce la jugada del penalti. El balón golpea claramente en el brazo de Balzaretti, el árbitro pita penalti y Ozil consigue el 2-1 que apenas le da emoción a los minutos finales. Pero el marcador ya no se movería y daba la sensación de que eso era lo más ecuánime, lo que más reflejaba lo que había acontecido a lo largo y ancho de todo el duelo.

En definitiva y a manera de resumen, Italia se consolida como justa vencedora del encuentro, sabiendo en todo momento manejar el mismo y adaptarse a las distintas circunstancias del desarrollo del juego y sus alternativas. Ya tenemos final. España e Italia, que ya se vieron las caras en la inicial ronda de grupos, se jugarán a una carta esta EUROCOPA 2012. Una excelente final para disfrutarla como se merece.

España se acostumbra a ser potencia... por Fernando Pacini

En el curso de esta Euro, la selección de Del Bosque no se ha parecido al campeón mundial, ni al Real Madrid, ni al Barcelona; aún así, avanza con naturalidad a la final; eso es jerarquía, cualidad de los grandes equipos


Comparar a España con el Barcelona no es una buena fórmula. Comparten jugadores y sus fabulosas condiciones técnicas; también comparten los trazos gruesos de un estilo que abarca a todo el fútbol español. Pero se diferencian en las estrategias y en los planes de juego. 

En el curso de esta Euro, la selección de Del Bosque no se ha parecido al campeón mundial, ni al Real Madrid, ni al Barcelona. Ha estado por debajo de lo que se esperaba. Aún así, avanza con naturalidad a la final. Eso es jerarquía, cualidad de los grandes equipos. Del Bosque, austero hasta para las palabras, conduce con serena seguridad. Y su equipo juega así, sereno y seguro. 

En el blog del ex atleta y periodista español Martí Perarnau, Rafael León definió la estrategia de España como "posesión defensiva". Excelente síntesis para explicar a un equipo que dispone mucho tiempo del balón, ataca poco y defiende bien. Parece un manojo de contradicciones, pero es así. Esta España es algo nuevo. Los equipos que dan más lugar a la defensa, en general, desprecian el balón y son expertos de los espacios. Los que quieren protagonizar sin ceder el control para atacar lo más frecuentemente posible precisan la posesión. España es las dos cosas: tiene la pelota, no ataca en proporción, pero tampoco permite ataque rivales. Más que dominar los partidos, los administra. Y espera su pago puntualmente. 

La mayor parte del torneo ha jugado con cuatro 10 y sin extremos. Evidentemente, Xavi, Iniesta, Fábregas, Silva, Xabi Alonso y Búsquets pueden pasarse la pelota todo el día en un interminable "rondo". Sin embargo, sin la velocidad de los extremos y sin los triángulos del juego posicional la profundidad es un objetivo lejano. Entonces el equipo no encuentra más líneas de pase que las transversales, y por muchas buenas asociaciones que haya, esos diálogos no aseguran progreso en el campo, o en todo caso, no lo propician. 

Sus futbolistas son tan precisos en la entrega, que no pierden la pelota. Tocan, una y otra vez. Esa cadena de pases a lo ancho, con algunos ascensos y muchos retrocesos, le dan una cadencia especial al equipo. Sobran líneas rectas y faltan triángulos. Sin superioridad numérica, la posesión deja de ser un hecho significativo, y el exceso de pases burocráticos termina por empalagar. 

A muchos italianos, España les aburre. A muchos argentinos, también. Cuestión de gustos y de idiosincrasias. Lo curioso es el debate que despertó en España, donde, incluso, se ha llegado a sospechar del estilo. Llamativo que una selección con un siglo de sinsabores, objete las formas del equipo que la hizo potencia. En la edad de oro del fútbol español, un par de resultados adversos o un puñado de malos partidos no califican para interpelar nada. España se ha procurado un estilo que debería ponerla a salvo de cualquier acusación. 

Es cierto que la versión 2012 ha sido inferior a otras más recientes, pero de ahí a dudar de la profundidad del proyecto hay un abismo. Ganadora de la última Euro, campeón mundial en Sudáfrica, finalista de la actual copa, selecciones juveniles en excelente nivel, reconocimiento mundial y colección de vueltas olímpicas? ¿Alguien puede tener nostalgia por "la furia"? 

TERTULIA: Segurola, Gallardo y Baraja nos cuentan las claves de la final


Analizamos la semifinal entre Alemania e Italia y las claves de cara a la final.

Y EL BALÓN DE ORO HOY ES PARA... por Alfredo Martínez



Me viene de perlas la gran y épica victoria de España a los penalties y la gris actuación de Cristiano Ronaldo para tratar de explicar el tema que me había planteado para esta semana. Decir que estoy harto de oír hablar del dichoso Balón de Oro quizás sea muy generoso y me quede corto. Es un tema muy cansino y que los medios de comunicación alargamos exageradamente hasta producir hartazgo.

La primera premisa es que el Balón de Oro no se entrega hasta Diciembre. ¿Por qué tenemos tanta prisa por adjudicarlo en Mayo o Junio? Recuerdo la soberbia actuación liguera de Messi con 5goles en un mismo partido que sirvió para que los más fieles seguidores del argentino dieran por hecho que el pequeño rosarino revalidaría por cuarto año consecutivo el preciado trofeo. Entonces los mas fieles del portugués callaban y esperaban la reacción de clase de su ídolo.

Una reacción que no se hizo esperar. En un final de liga pletórico Cristiano se convirtió en el estilete del gran campeón de Liga y sus bazas para destronar al azulgrana aumentaron considerablemente.

Messi contraatacó y con un hat-trick soberbio con su selección demostró que no entregaba la corona de Rey del fútbol moderno.Cristiano arrancaba dubitativo la Eurocopa y ansioso por marcar los dos primeros envites. Perdía puntos. Reaccionó y lideró a Portugal brillantemente hasta colocarla en la puerta  de la final.

Y allí es donde surgen un ramillete de grandísimos y talentosos jugadores que siguen liderando el fútbol moderno Iker Casillas, Andrés Iniesta y Xavi Hernández.

¿ Tras ver al enésima actuación de Casillas en un momento clave en un torneo de altísima exigencia por enésima vez,que pensarían los adjudicadores prematuros de premios?¿Qué decir de la brillantísima Eurocopa de ese genio del Balón español, por la gracia de Dios que se llama Andrés Iniesta?

¿En que quedamos entonces, que el nuevo fiasco de Cristiano camino de la Eurocopa de selecciones tras un flojo partido ahora le incapacita para aspirar a ganarlo?

Seamos serios y sobre todo pacientes. Estamos tan solo a mitad de la temporada , y si bien es cierto que los trofeos mas importantes ya se han dilucidado en esta parte del año, a saber las respectivas ligas, La Eurocopa y la Liga de Campeones, aún quedan muchas grandes batallas y muchas más gestas que lograr. Estamos hablando de jugadores extraordinarios, superdotados y geniales. En especial Messi y Cristiano, Cristiano y Messi que hacen del gol una forma de Vida, y el gol en el fútbol lo es todo.

Pero no dejen atrás a los jugadores de la selección española. A las puertas de convertirse en un equipo legendario que es capaz de encadenar tres títulos en la historia del fútbol moderno. Brutal.

El Balón de Oro hoy es para.. ¿Y mañana?

Carta abierta a Cristiano Ronaldo… por WEED



“Que injusticia, que injusticia…..” vocalizabas claramente, sabedor de que todas las cámaras se centraba en ti, al culminar la tanda de penaltis de ayer. Querías que todos pudiesen entender tus palabras, a pesar de las distancias y del ruido ambiente. Pusiste esa cara tan tuya, de sufrido aguante ante la adversidad, que tanto te gusta en las ocasiones que sales derrotado. No obstante minutos después tuviste ante las cámaras de televisión una nueva oportunidad de ser el grande que pretendes ser. A pesar del discurso medido y calculado, para aparentar equidad, no podías manejar tú frustración y hasta en cuatro oportunidades lo demostraste adjudicando la derrota a “la suerte”

Quedándonos solo en la Euro para no resultar redundantes, tus declaraciones ventajistas y que avergonzarían a cualquier deportista de verdad, sobre la actuación de Leo Messi en la pasada Copa América, fueron una antesala de lo de ayer. Como si Messi tuviese la culpa de tu inmadurez y poca clase.

Te frustra que la gente no te vea como el reflejo que te devuelve el espejo de tu habitación. Ese mismo que te dice lo guapo, lo rico y lo buen jugador que eres. Te rodeas de gente de lisonja rápida y gratuita que loe tus gestas y las encumbre en un Olimpo al cual no tienes derecho. Y por eso no te explicas como es posible que el mundo no vea las cosas como tú.

Edificaste con mucho trabajo un cuerpo envidiable y lo mantienes en forma a base de mucho esfuerzo, nadie duda de eso. Te entrenas con dureza para estar en las condiciones físicas que tu profesión requiere. Pules con incontables repeticiones las habilidades técnicas y “virguerías” que te permiten ciertas fantasías con la pelota, y practicas hasta la extenuación los tiros libres que te han dado tanta fama, pero tan pocos goles.


Todo en ti esta fríamente calculado para impresionar al gran público, que caigan rendidos a tus pies y clamen por tus encantos. Por eso no aciertas a entender que la gente no te adore, dentro de tú plan eso no tiene sentido.

Desde la ventaja de la edad y la perspectiva, te contare unas cuantas cosas que quizás te ayuden a entenderlo.

Cristiano tú no eres un deportista, eso no lo has comprendido nunca. Eres un gran atleta, muy trabajado y que cuida su instrumento de trabajo con mucho esmero. Quizás demasiado. Un deportista es más que unas condiciones físicas y una serie de repeticiones de movimientos.

Ser deportista es por encima de ello, una actitud mental. Ser deportista es buscar el competir, no la victoria. Ser deportista es respetar las reglas del juego, no llorar mientras buscas que se tuerzan a tú antojo. Ser deportista es aceptar la victoria y la derrota como parte de la competición, no el vanagloriarse e hinchar los triunfos mientras “mal-justificas” y reniegas las derrotas. Ser deportista es poner el talento al servicio del deporte, no poner deporte al servicio de tu gloria personal.

Amigo Cristiano si aún no lo entiendes a estas alturas, mal camino has tomado. Por que no solo no eres un deportista, sino que tampoco eres un Gran Futbolista y mucho menos el mejor, ni uno de los mejores del mundo.

Y quizás pienses que por jugar en uno de los clubs más afamados y llenar tu cuenta de ceros, ya puedes considerarte un gran futbolista y desdeñes mis palabras. Probablemente te remitas a las estadísticas de tus goles, engordadas a costa de todo lo demás. Y seguramente repasaras la vitrina con tus cuatro títulos y premios ganados, mientras olvidas que no te los dieron a ti, sino a tu equipo o gracias a él.

Nunca un entrenador te enseño lo básico de este juego, que al contrario de lo que piensas, se juega con la cabeza y se ejecuta con los pies. Eso es la verdad más básica que deberías entender para poder ser un gran futbolista, pero no eres capaz de verlo.

Tampoco entiendes que para ser un gran futbolista hay que jugar en conjunto, porque ningún jugador es mejor que los once que están en el terreno de juego ante él. El fútbol es un deporte de equipo y como tal hay que practicarlo, el talento hay que ponerlo a disposición del conjunto para que tenga sentido y para que tenga el valor añadido que se le presupone. El poner al equipo al servicio del talento de uno, solo garantiza lucimiento personal y glorias efímeras.

El fútbol es mucho más que carreras kilométricas, sprints a velocidad de vértigo y disparos con la potencia de un cañón. Porque el que tiene que correr es el balón no el jugador, porque la velocidad no sirve de nada sino sabes que hacer con ella, y porque la potencia sin control termina en la grada.

Cuando estas en la cancha, tu no juegas al fútbol, juegas a lucirte delante del público. De que te sirve practicar hasta el cansancio “virguerías” de feria y piruetas con el balón, cuando solo eres capaz de utilizarlas como lucimiento cuando ganas o cuando estas alejado de posiciones comprometidas. Las utilizas como gancho para las adulaciones, en vez de hacerlo como recurso extremo en situaciones comprometidas. En las cuales un “detalle” técnico es lo único que puede valer.

Si fueras un gran futbolista, entenderías mejor el juego que tanto practicas y al que dedicas tu vida profesional. Pero no solo no lo entiendes y desconoces lo básico de su fundamento, sino que lo desprecias por que no se ajusta a tú realidad y a tú búsqueda de inmortalidad.

Te diría Cristiano que por pensar, pienso que ni llegas a disfrutar del juego, algo sin lo cual es imposible ser uno de los buenos. Tan siquiera disfrutas de las victorias, solo disfrutas de “tus” victorias, por grandes o pequeñas que sean. Y estas victorias no se reducen a un partido, pueden ser goles, regates o jugadas aisladas, solo puedes disfrutarlas si las ejecutas tú. Eres ciego para la belleza del juego, sino sale de tus botas.

A un deportista y a un futbolista le tiene que gustar competir y a ti Cristiano solo te gusta ganar. Y no aceptas la derrota, lo que te imposibilita el disfrutar con lo que haces. Y eso es el peor pecado que puede sufrir un profesional y el mayor hándicap para ser el mejor.

El mundo se ha perdido, eso si, un gran actor y Hollywood una estrella vacua y rutilante, al decidirte por la practica del fútbol. O al contrario nos hemos librado de un exitoso Tiburón de las finanzas, déspota y abusivo, que nos arruinaría las economías con sus ganancias.

Áreas las anteriores que no solo son mas acordes a tu actitud, sino que en las cuales, si podrías ser uno de los mejores.

Cerrando el círculo de esta carta, responderé a tu pregunta no formulada. “Que injusticia… que injusticia” decías ayer. Cristiano lo que es injusto es que tus compañeros hayan perdido la oportunidad de ganar el partido, gracias a ti. Si de verdad hubieses querido ganar y clasificarte a la final, no hubieses corrido todos los balones hasta la línea de gol, y hubieras pensado primero si era la mejor opción. No habrías disparado a puerta esa cantidad absurda de veces solo con la excusa que podías hacerlo, sino que te habrías fijado si había un compañero mejor ubicado para el remate. No habrías malgastado la mejor y casi única oportunidad “real” de anotar que tuviste, buscando anotar un gol a tu auto considerada altura, y habrías asegurado el tiro que término en la quinta gradería, culminando el partido. Y desde luego lo que esta clarísimo es que habrías dado la cara pateando el primer penalti, el que le daría seguridad a tus compañeros en esa dura y traidora suerte, en vez de elegir hacerlo de último, para ser quien saliese en la foto del triunfo.

Y si de verdad fueras un deportista, no te habrías pasado todo el partido fingiendo faltas inexistentes, reclamando con grandilocuencia cada decisión arbitral que te contrariara, para que el mundo entendiese que no habías fallado tú, que había sido un error del arbitro o una trampa descarada.

Cristiano no seria justo responsabilizarte de toda la culpa de la derrota de ayer, pero la realidad me dice que de haber ganado, hubiese sido pese a ti.

Seguramente nunca leerás estas líneas, y en el improbable caso de que así fuese, las desdeñarías de inmediato. Las considerarías producto de la envidia y el resentimiento hacia tú persona y tú éxito. Y no verías la verdad dentro de ellas aunque te fuese la vida en ello, y eso es la razón por la cual son tan ciertas.

“Un buen jugador gana un partido un buen equipo gana cinco” Anónimo

“¿Un rival sin interés atacante? Es como intentar hacer el amor con un árbol” Jorge Valdano

EL MADRIDISMO SE MIRA EN EL ESPEJO / DISONANCIAS COGNITIVAS... por Juan Portillo Rivas


Ayer por la noche me sentía contento. La selección estaba en la final (aunque en su partido más flojo y más alejado del estilo Barça), Cristina CR7 volvió a hacer el ridículo fallándolo todo, lanzando 58 mil faltas fuera o a la barrera, pero sobre todo, estaba contento porque ayer en Merenguelandia pudieron tener una perspectiva distinta de lo que es jugar contra Pepe, Cristina, Coentrao y demás empleados de la Mourinho-Mendes S.L.

Los madridistas ayer se miraron en el espejo por primera vez en mucho tiempo, y espero se asustaran al comprobar en lo que se están convirtiendo. Espero que se asustaran al ver a Pepe hincándole la rodilla a un compañero del Madrid; espero que se asustaran viendo a Coentrao “colocarse” sus atributos; espero que se asustaran viendo a Cristina R7 protestarlo todo y hablar de injusticias; espero que se asustaran viendo a Paulo Bento quejarse del árbitro desde dos días antes del partido; espero sinceramente que se asustaran porque, SRES. MADRIDISTAS, ESA ES LA IMAGEN QUE EL MADRIDISMO REFLEJA ACTUALMENTE.  Resulta difícil de asimilar ¿verdad? Es duro a veces mirarse en el espejo ¿verdad? Es duro recibir de tu propia medicina ¿verdad?

Seguramente alguno está pensando que Ramos, Arbeloa, Casillas y X.Alonso también son Madrid. Y es cierto, pero desgraciadamente son victimas de la dictadura del Mourinhismo y sufren una penosa transformación jugando en su club.

Manu Carreño no es santo de mi devoción, pero una frase que dijo ayer me sirve de excusa para escribir este post. En el minuto 25 más o menos del partido de ayer, comenta Carreño: “El entrenador portugués es el campeón del mundo de las protestas”.

Aunque no soy muy optimista al respecto, me gustaría pensar que muchos Mourinhistas quizá ayer pudieron entendernos un poco mejor a los culés. Entender como nos hemos sentido cada vez que el Barça ha jugado contra el Madrid de Mourinho. Entender lo sucio que es Pepe como jugador, entender lo que significa un partido trabado, con muchas faltas, físico, marrullero, entender lo agotador que es que el equipo contrario proteste todo alevosamente durante los noventa minutos. RESUMIENDO, LA BRONCA COMO ESTRATEGIA.

Recuerdo que cuando realizaba los cursos de entrenador de fútbol, el profesor de la asignatura TÁCTICA me avergonzó un día en clase porque en un ejercicio propuse que en ocasiones puntuales hiciéramos faltas de las llamadas tácticas. Me dijo que si estando en periodo de formación pensaba eso, no debería entrenar nunca. Pasado el rubor, agradeceré siempre esa lección que me dio.

Recuerdo también, que ese mismo profesor nos mandaba ejercicios para casa. Uno de ellos consistía en ver los partidos cronómetro en mano, y medir por ejemplo, cuanto tiempo de juego efectivo había, o cuanto tiempo de posesión tenía un jugador concreto.

No tengo las estadísticas del partido de ayer, pero me gustaría saber cuanto tiempo de juego efectivo hubo.

He sacado a colación estas dos anécdotas porque el partido de ayer me recordó enormemente a los clásicos Barça-Madrid de la época Mourinho.

Lleva el personal un año haciéndose la picha un lío con el inventado y absurdo debate del juego de posesión o tiki taka VS Verticalidad. Pero es que no es ese señores, no ese el debate. Es lo que la maquinaria del régimen madridista quiere hacerles creer. Yo llevo 20000 post en este blog diciendo que no van por ahí los tiros, llevo 20000 post haciendo absurdas metáforas sobre churrascos y comprimidos, en un intento desesperado de que el personal entienda que lo que Mourinho propone y ha propuesto siempre no es un estilo de juego vertical, ni ningún otro tipo de estilo, lo suyo es el antiestilo.

El estilo del Madrid de Mourinho cuando ha jugado contra el Barça, siempre ha sido el ANTIFUTBOL; definido como aquel sistema que prima y prioriza el anular las virtudes del rival por encima de potenciar las propias; aquel sistema que tiene como máxima que haya el menor tiempo efectivo de fútbol que sea posible, porque considera que eso minimiza las posibilidades de “sufrir daño” utilizando para ello faltas y perdidas de tiempo constantes y programadas; aquel sistema, que utiliza la crispación y la bronca como medio de desestabilización; aquel sistema que tiene como máxima “si pasa el balón no pasa el tío”; en definitiva, aquel sistema que tiene como único objetivo ganar como sea y jugando lo menos posible al fútbol.

Por eso España, cuestiones de alineación aparte, nos pareció ayer tan floja. Por eso, en ocasiones, ha dado la sensación durante la temporada pasada de que el Madrid había reducido la ventaja futbolística con el Barça en sus enfrentamientos directos, creándose el absurdo e inventado debate entre estilos, cuando los equipos de Mourinho no tienen ningún estilo. Porque se juega muy poco al fútbol en esos partidos. Tan poco como en todos y cada uno de los partidos que el Madrid ha jugado contra el equipo potentes.

En fin. Me alegro de como transcurrió el partido de ayer. Espero que aunque sean unos pocos madridistas hayan aprendido algo, hayan empatizado un poco con los culés. Más que nada porque tengo ganas de dejar de escribir sobre churrascos que ya empiezan a repetírseme.

Aunque como les decía antes, no soy muy optimista al respecto.

DISONANCIAS COGNITIVAS.

“El concepto de disonancia cognitiva, en Psicología, hace referencia a la tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones (cogniciones) que percibe una persona al mantener al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias. Es decir, el término se refiere a la percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas, todo lo cual puede impactar sobre sus actitudes.”

Disonancia cognitiva lo llamamos en psicología. Eso si, dentro de la consulta y en un contexto clínico serio. Fuera de ahí, a mí que soy de barrio chungo y tengo mi punto quinqui, me gusta más llamarlo, “a este tío, le van a reventar las putas neuronas de tanta contradicción”. De hecho, León Festinger que fue quien acuñó el termino, le puso Disonancia cognitiva porque no conocía a la gente de la Central Lechera. Si los hubiese conocido, seguro que lo hubiese llamado, “a este tío, le van a reventar las neuronas de tanta contradicción”. Porque sin duda la espiral de esquizofrenia en la que se ha metido la Central lechera cavernaria tuvo que tener ayer su momento culminante con el partido frente a sus “adorados portugueses”.

En un acto de irresponsabilidad, en un atentado contra mi salud mental, y saltándome la prescripción psiquiatrica que me lo prohíbe me dio por ver Punto Pelota. Tuve que resintonizar Intereconomía. Cabecera del programa, primero Guti, después primer plano de CristinaR7 llorando y clamando al cielo “inyustisia inyustisia”, después, Pedrerol diciendo que Llorente está hundido, e invitando al vasco a abandonar la concentración, después Siro López defendiendo vía telefónica a Cristina la portuguesa, se inicia el debate sobre la idoneidad de la lista de lanzadores de penaltis de España……………….no pude más. Volví a desintonizar Intereconomía, y me flagelé con 10 latigazos junto la promesa de no volver a hacerlo. Lo que les decía al principio, a estos tíos les van a reventar las neuronas.

Eso sí, parece que me perdí el momento culminante, el climax, con ese Roncero llorando en una suerte de catarsis emocional liberando cogniciones tan encontradas. Esto lo he visto hoy porque me ha mandado un amigo el video. Y me he aborchonado. He sentido vergüenza ajena, y tengo un poco menos de fé en la especie humana después de verlo. No solo por Roncero, sino por el que me lo ha enviado. ¡Eso no se le hace a un amigo, hombre!.

Una cosa hay que reconocerle a la prensa Cavernícola. Son el puto remedio contra la falta de inspiración y talento creativo de aficionados a juntar letras como yo, porque es que fue ver la cabecera y los primeros minutos, y tenía 15  ideas para escribir posts.

Pero eso ya os lo cuento otro día.

¡ Pedro titular por favor!

 PD: De todas las falacias y tópicos absurdos del mundo del fútbol, la más falsa de todas es la de la lotería de los penaltis. Hablaremos de ello en mi próximo post.

Del Bosque y “la selección Diesel”... por CRISTIAN PULINA



Diré desde el principio, que a mí la España de Vicente Del Bosque no me atrae. No me atrae como tampoco lo hacía la España que en 2008 fue campeona de Europa con Luis Aragonés y curiosamente la España que más me gustaba era la de 2006 que se fue para casa al perder en octavos de final contra Francia en el Mundial de Alemania. A punto estuvo Luis Aragonés de ser cesado por ello y su destitución posiblemente hubiera provocado un cambio de modelo futbolístico en "La Roja" que es muy probable impidiera los éxitos cosechados en los últimos 4 años.

- "Jugamos como nunca y perdimos como siempre..."

Alguno pensará que me contradigo al decir que me gustaba más una selección que no ganaba que una que sí gana, pero mi opinión tiene su razón de ser, y si me lo permiten, me explico.

La España de 2006 ya poseía este estilo futbolístico y una buena parte de los jugadores que a posteriori fueron campeones de Europa y del mundo, pero en Alemania '06, la ofensividad de España era mucho mayor y por ende las opciones de romper el equilibrio "ataque-defensa" también eran mucho más elevadas, razón por la que selecciones como España y Holanda casi siempre se iban para casa con esa sensación de que " jugamos como nunca y perdimos como siempre ".

-Aragonés inicia el cambio de "gasoil" a "diesel"

Por fortuna para "La Roja", Aragonés continuó en su cargo y con él la apuesta por el "estilo Barça". Tuvo dos años más para pulir el equipo y consiguió con toda justicia ser campeón de Europa en 2008 con un esquema diferente al empleado en Alemania '06 y al que se emplea hoy día, pero tan plagado de "centrocampistas" como ahora.

Hoy, como ya he dicho al principio, la selección española no me cautiva, pero no porque su estilo de juego no me guste, sino por el carácter altamente competitivo que han conseguido alcanzar.

-Del Bosque instaura definitivamente la "selección Diesel"

Al princio "si yo tengo la pelota, tú no la tienes", Del Bosque parece que le quiso añadir aquello de que "quien menos errores comete es el que gana", y a mí me parece totalmente acertada la reflexión.

Como ya sabéis muchos en este Blog, Xavi e Iniesta formaron en la mala época de Rijkaard una pareja de interiores que me cansé de criticar fundamentalmente por la falta de rigor táctico de Iniesta por entonces. Siempre pensé - y todavía pienso -, que contar con un pivote no era suficiente, y a pesar de que Guardiola consiguió "educar" a Iniesta para ser un centrocampista con muchísimo más rigor táctico, parece que Del Bosque, al igual que un servidor, es de la opinión de que un centro del campo con Xavi y otro jugador "no especialista defensivo", es menos eficaz que uno con Busquets y Xabi Alonso - aunque tampoco es que Xabi Alonso sea un jugador ideal para esa posición -, y por ello casi siempre apuesta por esa pareja a pesar de lo impopular que ha sido, es, y por lo que parece, seguirá siendo esta decisión en España.

Con Xabi, no solo gana un centro del campo más consistente por el hecho de que sea un jugador más fuerte defensivamente que Iniesta, sino también porque tanto Iniesta como Silva, afincados en los extremos, saben manejar el tempo del partido mejor que futbolistas más ofensivos, lo que significa cometer menos errores en la elaboración de juego beneficiando así la solvencia de la transición ataque - defensa, además de ser dos jugadores que ayudan mucho en defensa tanto a la hora de presionar en campo contrario, como de realizar coberturas a sus respectivos laterales en campo propio.

Quiero dejar claro que contando con Pedro y Mata, yo apostaría por ellos sin duda, pero una cosa es lo que a mí o a usted le guste, y otra que Del Bosque tenga razón o no, y la trayectoria deja muy claro que cuando menos acierta con la elección de sus alineaciones y planteamientos a nivel de competitividad.

Hoy España me atrae menos que ayer, pero lo que es innegable tras disputar 6 eliminatorias es que su nivel competitivo está al alcance de muy pocas selecciones en la historia:

España 1-0 Portugal
España 1-0 Paraguay
España 1-0 Alemania
España 1-0 Holanda
España 2-0 Francia
España 0-0 Portugal

La España de Vicente Del Bosque no es tan atractiva como la de otras épocas porque no es tan "explosiva" en ataque. Es una selección "Diesel" que busca la victoria mediante el convencimiento de que si son muy ordenados y pacientes tendrán más opciones de ganar que cualquier rival que se les ponga delante. Entiendo que esta filosofía a muchos no les guste, pero tanto la trayectoria de resultados citada, como las sensaciones de partido - ¿ Cuantas ocasiones le han hecho a esta España por partido ? -, al menos a mí me impiden no rendirme al trabajo de este gran entrenador.

Felicidades por una nueva final a los fieles de "La Roja", y por supuesto a Vicente Del Bosque.

España, en el umbral de la historia... por RAFA BENITEZ



España necesitó de la tanda de penaltis para eliminar a Portugal y sellar el billete a su tercera final consecutiva de un gran torneo de selecciones nacionales, algo que sólo había hecho Alemania en la década de los 70 del siglo pasado. Las dos anteriores, en la EUROCOPA 2008 y el Mundial 2010, las consiguió ganar el combinado español. El domingo tendrá la oportunidad de hacer historia y ser el único equipo con el triplete. La referida Alemania, que puede ser su rival si elimina a Italia, cayó, precisamente en los lanzamientos desde los once metros, ante la antigua Checoslovaquia en la final de la EURO del 76 disputada en Yugoslavia.
Como ya se preveía, no fue un duelo fácil para España. Históricamente, el bloque luso siempre ha sido un rival difícil, tal vez por el conocimiento mutuo de ambos equipos debido a la proximidad geográfica y la rivalidad que eso conlleva. 

Portugal afrontó el partido sin complejos, con la ventaja de algún día más de descanso, con el mismo equipo y sistema que ha venido utilizando durante todo el torneo, aunque con el cambio obligado de Almeida por Helder Postiga lesionado, y, sobre todo, con la idea clara de no dejar pensar a los de Del Bosque. Su plan era diáfano, apretar con intensidad y desde arriba en muchas ocasiones, lo que obligaba a los defensas hispanos a jugar con Casillas y a éste a hacerlo en largo buscando a Negredo, ayer delantero centro, o sus alrededores. Justo todo lo contrario de lo que le gusta hacer a la selección campeona del Mundo, que se caracteriza por sacar el balón tocado y jugado desde atrás.



Portugal parte de inicio con un 1-4-3-3 al que le suma, como queda reflejado, mucha presión e intensidad y unos marcajes muy estrechos en mediocampo para Xavi Hernández, Sergio Busquets y Xabi Alonso, lo que dificulta el habitual abastecimiento de balones para David Silva y Andrés Iniesta. El juego portugués se basa en esa actitud defensiva y, a partir de ella, en un juego mucho más directo hacia Hugo Almeida, aunque con poca efectividad, y en rápidas salidas al contraataque de Cristiano Ronaldo o Nani, pero sin mucho acompañamiento.

Por su parte, España abre el partido con otro 1-4-3-3, con Álvaro Negredo como delantero centro, sorprendiendo Vicente del Bosque a muchos que esperaban a Cesc Fábregas e incluso a Fernando Torres en el once. La comentada presión de los portugueses hizo que se jugase más en largo de lo habitual desde atrás y la referencia de Negredo podría ayudar a ese tipo de juego. Sin embargo, la realidad es que ese argumento no fue muy efectivo.

Comentar apenas alguna ocasión aislada de España, en concreto de Álvaro Arbeloa, con Iniesta directamente implicado, y un contraataque de Cristiano Ronaldo como lo más significativo de una primera parte en la que ambos equipos no tiraron entre los tres palos. Tampoco la segunda serían un dechado en ese aspecto.

No hay goles

Cuando arranca el segundo periodo, ya da la impresión de que todo va a continuar igual. Portugal presiona con una enorme intensidad y un gran derroche físico y al combinado español le cuesta mucho elaborar las jugadas. La pregunta entonces es si Portugal será capaz de mantener ese vigor, pero Del Bosque no puede esperar a conocer la respuesta, así que empieza a buscar soluciones para mitigar sus problemas. Primero da entrada a Cesc Fábregas sustituyendo a Negredo, tratando de recuperar la posesión del balón con un hombre más en mediocampo, apareciendo entre líneas y quitándole la referencia a jugadores como Bruno Alves y Pepe, los centrales portugueses, que suelen defender a delanteros fijos. Así las cosas, todavía no hay claridad en el ataque español y entra Jesús Navas por David Silva para darle una mayor amplitud al ataque y buscar situaciones de uno contra uno en la banda para desencajar el engranaje luso. Otra forma diferente de desequilibrar, puesto que España realiza su primer disparo entre los tres palos en el minuto 67.



Como era de esperar tras su generoso esfuerzo, Portugal va bajando el ritmo. Aunque su plan de juego es el mismo, buscar a Cristiano Ronaldo o alguna acción a balón parado. La entrada posterior de Oliveira por Hugo Almeida busca algo más de movilidad en el ataque. Por parte de España llega una nueva sustitución, entra Pedro en lugar de Xavi Hernández. Claramente se busca velocidad arriba y el hecho de que todos los defensores portugueses estuviesen amonestados es otra baza que hay que aprovechar con el canario y Navas, que son mucho más desequilibrantes y crearán siempre más problemas a la zaga rival. Y claro, cuando la presión portuguesa no es tan agobiante y no da sus frutos, enseguida los lusos repliegan y tratan de protegerse lo más cerca posible de su área.

El juego de España se basa ahora en llegar con muchos pases a la 'pintura' rival, porque la ausencia de un teórico delantero centro hace que, al no haber un rematador fijo, tengan que llegar al área desde atrás y por medio de triangulaciones. Pedro le da otra variante y en los últimos minutos le falta algo de velocidad para plantarse solo delante del portero y sentenciar.
Ronaldo también esta impreciso en el contragolpe más peligroso de su equipo, allá por el minuto 89 de partido y sin más se llega a la prórroga.

Escasean las fuerzas

Portugal va perdiendo fuelle y España domina cada vez más el partido, los números hablan de más posesión, más tiros a puerta, más saques de esquina a favor y más pases en comparación con los 90 minutos precedentes. Pero sobre todo, España ha ganado en confianza, en seguridad, aprieta desde más arriba y recupera el balón mucho antes.

Portugal hace más faltas, llega más tarde a los balones divididos y el seleccionador luso da entrada a Custodio y Varela para mantener la frescura. Pero las variaciones de Del Bosque son mucho más efectivas independientemente del marcador. La amplitud que proporcionan Pedro y Navas en las bandas, junto al juego interior de Fábregas e Iniesta, apoyados por Alonso y Busquets, son difíciles de contrarrestar por sus cansados rivales y empiezan a llegar las ocasiones. Sobre todo una muy clara de Iniesta, que salva Rui Patricio in extremis, y otra de Jesús Navas que para muy bien el portero portugués.

Penaltis

Como persiste el cero a cero a pesar de todo, en la tanda de penaltis impera la emoción. Fallan Alonso y Moutinho, uno por cada equipo para empezar, y el error de Bruno Alves, unido al acierto de Iniesta, Piqué, Sergio Ramos y sobre todo Fábregas, que fue el último recordando la tanda de penas máximas ante Italia hace algunos años, clasifican a España para una nueva final europea. Como queda dicho, todo un éxito y un récord al alcance de la mano, ser la primera selección que consiga ese triplete de oro Eurocopa-Mundial-Eurocopa. Vamos a verlo y vamos a disfrutarlo. Enhorabuena a España, a Vicente y su equipo de trabajo, a los jugadores, a la afición… España está de nuevo en la final.

Italia gana como siempre y juega como nunca... por RUBEN URIA



'Hay que empezar a jugar. España ha demostrado que quien juega, gana. Aprendamos a jugar: pases y pelota al suelo'. Andrea Pirlo, el mejor regista de la historia contemporánea del fútbol italiano, tuvo claro que el estilo de su país necesitaba una metamorfosis urgente. De esa tarea se ha encargado, en tiempo récord, un entrenador admirable, Cesare Prandelli. El pedigrí de las selecciones se mide en el número de estrellas que lucen en el pecho. Italia ha logrado cuatro abrazada al catenaccio. Entonces ¿por qué cambiar? ¿para qué evolucionar? Sencillo, por la irrupción de España. Por su demostración de que se puede ganar y también gustar. La squadra azurra ha comprendido que imitar los atributos de los que ganan no es un signo de debilidad, ni de desnaturalizar sus virtudes, sino un signo de inteligencia. Así que, inspirada en el modelo de España, la Italia de Prandelli ha pasado de ignorar a los centrocampistas, a concederles plena autonomía. Hace años habría resultado una herejía que Italia, ganadora compulsiva, abriera la puerta al debate de ganar y gustar. Prandelli se ha atrevido. Esta Italia no desdeña la pelota, la cuida; no acumula zagueros para renunciar al centro del campo, sino que se dedica a repoblarlo; y no es la mejor selección del mundo, pero juega con la confianza de poder llegar a serlo.  No es poco.

Andrea Pirlo sacó su violín y tocó de memoria su partitura. Al son de su música creció el resto del fútbol de su equipo. Alemania nunca tuvo antídoto contra su influencia en el juego. Lo pagó con creces. Pirlo, inspirado en cada pase, descubrió el panettone: La zaga alemana, presuntamente de acero, era de mantequilla. Los italianos, que ya se ganaron el crédito cuando le discutieron la pelota a España en la primera jornada, fueron de menos a más. Antonio Cassano, la leyenda de Fantantonio, sentó cátedra. Hummels, el central con mejor cartel del torneo, acabó masacrado por los amagos de la piraña de Bari. Así llegó el primer puñetazo italiano a la mandíbula de los alemanes. Antonio puso la poesía y Mario cobró los derechos de autor. El segundo gancho al hígado llegó en un misil tierra-aire de Balotelli [Why always me?].  

SuperMario, en la suerte de la liquidación, estuvo letal. Demasiado para Alemania, que no tuvo reacción ante la adversidad. Cassano asesinaba la reputación de Hummels, Balotelli maltrataba el orgullo de la Merkel, Pirlo componía su enésima sinfonía y para todo lo demás, para toda contingencia y avalancha alemana, estaba Buffon.  Herida de muerte, Alemania se resistió a morir. A impulsos, a pesar de la intermitencia de Özil, del desastre de Schweinsteiger y del naufragio de Kroos, los teutones intentaron sobreponerse a su histórico fatalismo ante los transalpinos. Italia, con el botín a buen recaudo, decidió pasar al plan B. Dio su pasito atrás crónico para defender la renta, se encastilló para maniatar los avances germánicos y rescató su vieja y siempre efectiva fórmula, matar a la contra, con espacios. Di Natale y Diamanti pudieron hacer una carnicería, pero no acertaron. Un mano dentro del área de Balzaretti (ma che cosa fai?) provocó un penalti. Özil transformó, pero ya era demasiado tarde. Auf wiedersehen Merkel.

Italia desarticuló a Alemania y sacó billete para Kiev con justicia, por calidad con la pelota y por practicidad sin ella. En el primer tiempo, inspirada en la fórmula española,  supo desnudar las miserias alemanasi. Y en la segunda mitad, con la renta a favor, administró la ventaja con su vieja receta: defender y contragolpear con colmillo retorcido. La leyenda italiana volvió a engordar: Alemania jamás ha sido capaz de ganar a los italianos en un partido oficial y España no lo consigue desde los Juegos Olímpicos de 1920. Así es Italia: llega sin hacer ruido, compite como nadie y siempre aparece para defender su ideario y sus cuatro estrellas en el pecho. La final promete: De un lado, Italia, que trata bien la pelota y que además, no desdeña su vieja receta de la pegada al contragolpe.  Al otro lado de la ventanilla, España, que juega como nunca y gana casi siempre. Y que, por cierto, ahora compite tan bien como Italia.

Un tiro para el Barça... por LUIS MARTÍN

El club azulgrana cierra con el Valencia por 14 millones el fichaje de Alba, de 23 años


El 11 de diciembre de 2000, el Barcelona puso la primera piedra de la futura Ciudad Deportiva Joan Gamper. El maestro de ceremonias fue Joan Gaspart, el entonces presidente, y Jordi Alba (L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona; 1989), un chaval de las categorías inferiores del club, participó como un símbolo del futuro. 12 años después, aquel retaco no es que haya crecido demasiado (1,70 metros), pero sí que se ha convertido en una de las sensaciones de la Eurocopa y en el dueño y señor de la banda izquierda de España. Ahora, a partir del próximo agosto, Alba podrá volver a entrenarse en la instalación que vio nacer después de haberse desvinculado del Valencia y haber firmado un contrato para las próximas cinco temporadas con el Barça. Tanto el club valenciano como el catalán anunciaron al mediodía de ayer el acuerdo para el cambio de aires del futbolista, que acababa su contrato en Mestalla en junio de 2013. El Barça especificó que el fichaje le supone un coste de 14 millones de euros.

“Yo soy el primer sorprendido”, explicó Alba en una reciente entrevista concedida a este periódico sobre su brillante papel en la selección española. Criado en La Masia, el Barcelona le descartó por su escasa estatura y se fue a jugar al Cornellà. El Valencia le fichó cuando cumplió los 18 años pagando 6.000 euros por él. Tras pasar una temporada en Tarragona, jugando en el Nàstic como cedido, regresó a Mestalla. Allí se encontró con Unai Emery, el entrenador que le retrasó y le reconvirtió de extremo en lateral por las exigencias del guion en un partido europeo contra el Werder Bremen. “Estaba lesionado Mathieu y jugó Alexis en la primera parte, pero se lesionó también, y Unai me dijo: ‘Juegas tú”, recuerda el futbolista. Aquel encuentro le cambió la vida y con el técnico guipuzcoano dio lo mejor de sí. En los últimos meses, el Valencia ha intentado retenerlo sin conseguirlo.

En su primera gran cita como internacional, es el jugador español que más kilómetros recorrió en la primera fase del campeonato y fue el encargado de dar a Xabi Alonso la asistencia del primer gol ante Francia: un centro desde la línea de fondo de la banda izquierda. Alba ha participado en cuatro de las ocho dianas de la selección.

“Estamos encantados con él. Es una posición en la que habíamos tenido un jugador de un extraordinario rendimiento como Joan Capdevila”, aseguraba ayer Vicente del Bosque, el seleccionador. “Ahora hemos encontrado un sustituto, lo que no era fácil en un puesto tan específico. Hemos encontrado un especialista que, con la edad que tiene, va a tener un futuro extraordinario por delante”, proseguía el seleccionador. “No digo que se comiera a Nani porque no es fácil hacerlo, pero se manejó bien con él”, concluía.

“Yo diría que Alba es la revelación de la Eurocopa”, resaltó Johan Cruyff al conocer la última incorporación del Barcelona. “Con el balón llega muy lejos y, además, es capaz de sacar buenas asistencias”, argumentó el holandés. “Está como un tiro. Ataca y defiende muy bien”, le piropea Piqué. “Con él tengo muy buena relación, pero ya de antes de coincidir en el equipo nacional. Es muy barcelonista, criado en La Masia, y muy competitivo, un ganador nato. Sería un gran fichaje para nosotros”, terciaba Xavi hace unos días. “Es muy completo. Tiene un buen centro y puede jugar en varias posiciones. Sin duda, una incorporación muy buena”, considera Pedro.

Alba, de 23 años, recibió ayer, en Kiev, a su familia. “Jordi se lleva muy bien con todos los miembros de la selección y, claro está, también con los del Barça”, puntualizó Miguel, su padre.

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