jueves, 15 de diciembre de 2011

¿Copa Toyota?... por José Carlos Carrasquet


Acaba de finalizar la semifinal de esta edición del Mundialito de clubs, y el Barça con un partido cómodo en cuanto a resultado, y que se ha saldado con un contundente cuatro cero a su favor ha sellado su pase a la final, donde el Santos como representante del otro gran fútbol le espera, y donde el alter-ego de Messi, Neymar, tiene la oportunidad de demostrar al mundo que las distancias entre estos dos cracks no son tan lejanas como incluso él, con sus continuas declaraciones llenas de elogios hacia el crack argentino quiere hacer ver.

Lleva ya unos días el Barça en Japón preparando el asalto a la conquista del que sería su segundo trofeo intercontinental, y que le dejaría a un paso de acercarse a los números de los equipos que con cuatro galardones como el AC Milán, y con tres como Peñarol, Nacional, Real Madrid y Boca Juniors comparten los lugares más altos de un ficticio pódium.

Fue este trofeo creado en el año 1960, y desde esa fecha fue considerada la competición internacional de clubes con mayor jerarquía a nivel mundial, por lo que el equipo que lograba conquistarla era reconocido con el título honorífico de campeón del Mundo. Repasando su historial hay un hecho que llama la atención, y es la gran igualdad que existe entre el número de títulos conquistados por los representantes UEFA (24), y los representantes de la CONMEBOL (22). Y digo que llama la atención, porqué a priori siendo el fútbol europeo aquel en el recalan las principales figuras del resto de continentes sería lógico pensar una abrumadora superioridad de sus representantes. Y no sólo no se da ese hecho, sino que además, si atendemos al historial por países, vemos como los clubes argentinos dominan claramente las estadísticas con un total de 8 títulos conseguidos.


Según mi visión este dato se produce por el carácter que desde Europa se le da a esta competición, a la que no se le da el mismo valor y peso que en Sudamérica. Así, los clubes europeos en su mayoría lo ven como un mal que han de sufrir en su ya cargado calendario y como un trofeo menor que apenas prestigia su palmarés. En cambio, los equipos sudamericanos desde que se proclaman campeones de la Copa Libertadores ponen sus miras en esta competición como el primer objetivo a lograr. No hace falta recordar, como en las negociaciones de Neymar con el Real Madrid para su incorporación, se ponía como primer condicionante que el astro brasileño pudiera estar presente en la disputa de este título. Aunque también es de recibo decir, que este hecho va cambiando de forma paulatina, y así las últimas cuatro ediciones han sido conquistadas por equipos UEFA.

Aquí, en nuestra liga, entre los dos grandes, se da además la circunstancia de dar un valor totalmente subjetivo a este torneo dependiendo del derecho a participar en él. Y así, lo que para el perdedor y no participante significa Copa Toyota, para el ganador pasa a denominarse Mundial de Clubs. Lo que para el perdedor significa enfrentarse a equipos sin ningún nivel, para el ganador significa hacerlo contra los máximos representantes del fútbol mundial. Lo que para el perdedor significa un torneo casi oficioso, el ganador lo vende como la constatación del más grande de los trofeos conseguidos, y que lo coloca en la cúspide del estamento futbolístico.

Independientemente de estas consideraciones subjetivas, objetivamente un trofeo al que sólo se tiene acceso después de haber conquistado una Champions, por todos reconocido como el trofeo más prestigioso a nivel de clubs, y en el que se han nombrado como a mejor jugador a nombres como Eto’o, Messi, Rooney, Kaká o Deco no puede caer en el saco de “torneillo” sin mas.

Todavía recuerdo, otras participaciones del Barça en el lejano oriente en épocas pasadas, que como tales, y adaptándose al rol del equipo de entonces se saldaban con disgustos y derrotas. Yo todavía no he olvidado a Rai, aquel virtuoso 10 del Vasco de Gama, que desmontó mi primer sueño de ver este trofeo vestido de azulgrana, y como después de una exhibición remontó un tempranero gol de Stoichov que parecía ponía una autopista hacia su consecución.

Todavía no he olvidado, como aquel equipo llamado a marcar una etapa más longeva en cuanto a predominio futbolístico, y todavía comandado por los mejores Ronaldinho y Deco, sucumbió ante un desconocido, para mi, SC Internacional, iniciando con esa derrota el inicio del fin de un ciclo, que en aquello ocasión si que finalizaba.

Y todavía recuerdo, como en Abu Dhabi, el escudo de Messi en un partido agónico, me hizo saltar del sofá en una fría tarde de invierno, en las postrimerías de un agónico partido que todos veíamos nuevamente perdido, y que sólo un milagroso Pedro, con un gol al límite del tiempo reglamentario consiguió llevar a la prórroga ante el férreo Estudiantes argentino. Y mi cerebro sigue proyectando en mi retina aquella imagen de un Guardiola exhausto, roto y emocionado, que dándose cuenta de lo conseguido rompió a llorar en el centro del campo mostrándose inconsolable ante el abrazo de sus compañeros del cuerpo técnico y jugadores.

Ahora, después de certificar nuevamente el derecho a jugar esta final, y ante la perspectiva de cerrar un nuevo título que proyecte al equipo nuevamente a la consecución de un nuevo sextete, me resisto a admitir la devaluación de una competición, a la que sólo se accede después de la disputa de más de setenta partidos. Ahora sólo espero, que a partir del domingo, la camiseta azulgrana luzca un nuevo logotipo en su pecho, y que así, podamos presumir de ser nuevamente Campeones del Mundo.

Reacciones:

3 comentarios:

Hola

Mi nombre es Katty y soy administradora de un directorio web/blog gratuito, vi tu blog me gustaría agregarlo a el, así lograr que mis visitas conozcan tu blog, espero tu respuesta.

Te dejo mi email para que me escribas
katty.caceres28@gmail.com

Éxitos con tu site.
Katty.

El Mundial de Clubs es el escaparate perfecto para el mejor equipo de la historia. El Santos tiene unos jugadores muy buenos. Será difícil. Se verá un espectáculo fabuloso y Neymar se muere de ganas de venir al Barça en 2014.

La retransmisión de cuatro t.v. ha sido lastimosa. Como se nota la bilis envidiosa. Si hubiera sido el Madrid quien estuviera en Japón hubieran conectao 4 hrs antes, y no un minuto antes. Menuda miseria moral la de esta gente, jajaja... aunque a mí me da igual pq he escuchado el partido con el audio de la radio de J.Mª Puyal para no escucharles.

El último Mundial pasamos. Me quedo con eso. Este año tambien creo en nuestras posibilidades aunque estos brasileños son buenos de verdad, veremos tácticamente que tal van contra nosotros. Toco madera.

Saludos cordiales.

Publicar un comentario en la entrada

Deja tu comentario aqui.

Compartir

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More